Frankenstein
Frankenstein —Hijos mÃos, tenÃa puestas mis mayores esperanzas en la posibilidad de vuestra futura unión. Esta esperanza será ahora el consuelo de vuestro padre. Elizabeth, cariño, debes ocupar mi puesto y cuidar de tus primos pequeños. ¡Ay!, siento dejaros. ¡Qué difÃcil resulta abandonaros habiendo sido tan feliz y habiendo gozado de tanto cariño! Pero no son éstos los pensamientos que debieran ocuparme. Me esforzaré por resignarme a la muerte con alegrÃa y abrigaré la esperanza de reunirme con vosotros en el más allá.