Los archivos del doctor Hesselius
Los archivos del doctor Hesselius —Ha escrito… Mejor dicho, escribió durante un tiempo, con la idea de elaborar una obra magna, pero hará un par de años o tres que suspendió sus propósitos… Me parece que se trataba de una especulación puramente abstracta; seguramente, una especulación teológica.
—SÃ, estuvo atareado en la escritura de un libro, asà es… Pero la verdad es que no sé bien de qué trataba, probablemente de algo que, debo admitirlo, no me interesa… Como usted dice, lo dejó hace un tiempo…
—Le diré más —añad×. Aunque esta noche no ha probado el reverendo Jennings más que un poco de café, le aseguro que gusta del té, no ya de manera excesiva, sino extravagante, me atrevo a decirlo asÃ… ¿O quizás debiera decir que gustaba del té?
—Tiene usted razón, es muy cierto lo que dice.
—Estoy seguro de que bebÃa té verde y además en grandes cantidades…
—¡Qué curioso! Le aseguro que el té verde era un motivo de discusión frecuente entre nosotros.
—Ya ha renunciado a tomarlo —afirmé.
—Es verdad.
—Otra cosa… ¿Conoció usted a sus padres? —pregunté a Lady Mary.