Los archivos del doctor Hesselius
Los archivos del doctor Hesselius Después, una nota extensa, escrita por el reverendo Mr. Jennings a pie de página, con lápiz de punta muy afilada y letra perfectamente legible, llamó poderosamente mi atención. Esperaba que fuese un comentario al texto, pero se trataba de algo muy distinto, de algo que me hizo detener la lectura y reflexionar, apenas la había empezado. Aquello comenzaba así: Deus misereatur mei, lo que quiere decir «que Dios se apiade de mí». Comprendí que se trataba de algo de carácter privado, desvié los ojos y cerré lentamente el volumen. Después puse todos los libros en el lugar que les correspondía, excepto uno de los volúmenes, que me interesó particularmente, y como suele ocurrirles a los hombres dados al estudio y a la reflexión, hombres por lo general solitarios, lo que allí leía me envolvió de tal manera que me aislé del mundo exterior por completo, hasta olvidarme del lugar en el que me hallaba.