Los archivos del doctor Hesselius
Los archivos del doctor Hesselius No me cabe la menor duda, insisto, de que hubiera tenido éxito en la aplicación de mi tratamiento al reverendo Mr. Jennings, de haber dispuesto del tiempo necesario para atenuar primero y neutralizar después su ojo interno, ese que se había abierto a despecho de la voluntad del pobre Mr. Jennings. He observado que los propios sentidos, por sí mismos, se abren por ejemplo durante un episodio de delirium tremens, para desaparecer en breve plazo, lo que equivale a decir que para anularse por completo, cuando la postración inmediata del cuerpo produce una actividad excesiva del corazón cerebral, que lleva a las prodigiosas y terribles congestiones nerviosas en que concluyen dichos episodios. Cuando he actuado de continuo sobre el cuerpo, mediante un sencillo proceso de estimulación, se produce inevitablemente este resultado, y la consecuente sanación posterior del paciente… Nunca me ha fallado la aplicación de dicha técnica.