De sobremesa
De sobremesa ¡Mientras más pura es la forma del ánfora más venenoso puede juzgarse el contenido; mientras más dulce el verso y la música, más aterradora la idea que entrañan!
Moriste a tiempo, Hugo, padre de la lÃrica moderna; si hubieras vivido quince años más, habrÃas oÃdo las carcajadas con que se acompaña la lectura de tus poemas animados de un enorme soplo de fraternidad optimista; moriste a tiempo; hoy la poesÃa es un entretenimiento de mandarines enervados, una adivinanza cuya solución es la palabra nirvana. El frÃo viento del Norte, que trajo a tu tierra la piedad por el sufrimiento humano que desborda en las novelas de Dostoievski y de Tolstói, acarrea hoy la voz terrible de Nietzsche.