De sobremesa
De sobremesa —Todo ha sido irreal y adorable… Irreal and lovely… Tú eres irreal y adorable… Te espero en junio en New Port. —Fue la última frase, gritada desde la barandilla del enorme vapor que soltaba las amarras y la negra columna de humo, ennegreciendo el cielo del Havre hasta donde fui a acompañarla. TodavÃa tengo en los ojos su fina silueta envuelta en el largo sobretodo gris de viaje, y la palpitación del pañuelito blanco que agitaba al irse alejando el barco sobre las olas gris verdosas del Atlántico, bajo un cielo nublado, plomizo y sombrÃo, como un alma llena de remordimientos.