La riqueza de las naciones
La riqueza de las naciones Los impuestos sobre la producción de la tierra son en realidad impuestos sobre la renta; y aunque originalmente son adelantados por el agricultor, al final los paga el terrateniente. Cuando una cierta porción de la producción ha de ser pagada como impuesto, el granjero procura calcular lo mejor que pueda cuál será el valor probable de esta porción, un año con otro, y efectúa una deducción proporcional en la renta que acuerda pagar al propietario. …
Los diezmos y cualquier otro impuesto similar sobre la tierra, aunque aparentan ser perfectamente equitativos, en realidad son sumamente desiguales, porque una fracción determinada de la producción equivaldrá en situaciones diferentes a una fracción muy distinta de la renta. …Un diezmo sobre la renta de tierras ricas puede ser un impuesto no superior a un quinto, o cuatro chelines por libra; mientras que en tierras pobres puede a veces equivaler a un impuesto de la mitad, o de diez chelines por libra.
Así como el diezmo es a menudo un tributo muy desigual sobre la renta, también es un agudo desaliento para las mejoras del terrateniente y el cultivo del agricultor. Si la iglesia ha de llevarse una cuota tan abultada del beneficio, el uno no se arriesgará a acometer las mejoras más importantes, que generalmente son las más caras; ni el otro a cultivar las especies más valiosas, que también suelen ser las que más cuestan. …