La riqueza de las naciones
La riqueza de las naciones La formación en las artes más especializadas y en las profesiones liberales es todavÃa más fatigosa y más cara. La recompensa pecuniaria de los pintores y escultores, de los abogados y los médicos, deberÃa por lo tanto ser más abultada. Y lo es.
Los beneficios del capital parecen ser muy poco afectados por la sencillez o dificultad de aprender el oficio en el que se emplea dicho capital. Todas las formas diferentes en las que el capital se invierte habitualmente en las grandes ciudades parecen ser de un aprendizaje igualmente fácil o difÃcil. Una rama del comercio, sea interior o exterior, no puede ser mucho más intrincada que otra.
En tercer lugar, los salarios en las distintas ocupaciones varÃan según que el empleo sea permanente o temporal.