La riqueza de las naciones
La riqueza de las naciones En todos los campos de empleo del capital la tasa corriente de beneficio varÃa más o menos con la certidumbre o incertidumbre de los rendimientos. Éstos son en general menos inciertos en el comercio interior que en el exterior, y menos en algunas ramas del comercio exterior que en otras; en el comercio con América del Norte, por ejemplo, que en el comercio con Jamaica. La tasa corriente de beneficio siempre aumenta más o menos con el riesgo. No parece, sin embargo, aumentar en proporción, o de forma de compensarlo totalmente. Las bancarrotas son más frecuentes en las actividades más peligrosas. La más peligrosa de todas, el contrabando, es el camino infalible hacia la bancarrota, aunque cuando la aventura tiene éxito es, de la misma forma, la más rentable. La presuntuosa confianza en el éxito parece actuar aquà como en todas las demás ocasiones, e incitar a muchos aventureros a estos oficios tan riesgosos, de tal forma que su competencia reduce los beneficios por debajo de lo suficiente para compensar el riesgo. Para compensarlo totalmente los rendimientos comunes deberÃan cubrir, más allá de los beneficios habituales del capital, no sólo todas las pérdidas ocasionales sino también un beneficio extra para los aventureros, de la misma naturaleza que el beneficio de los aseguradores. Pero si los rendimientos habituales fueran suficientes para todo esto, entonces las bancarrotas no serÃan más frecuentes en estos sectores que en otros.