La riqueza de las naciones
La riqueza de las naciones El establecimiento de cualquier industria nueva, cualquier rama nueva del comercio, o cualquier procedimiento nuevo en la agricultura, es siempre una especulación, por la que el empresario se promete a sí mismo copiosos beneficios. Estos beneficios son a veces muy grandes y a veces, más a menudo quizás, son más bien lo opuesto; pero en general no guardan proporción regular alguna con los de los negocios antiguos de la zona. Si el proyecto tiene éxito, son normalmente muy altos al principio. Cuando el negocio se consolida y llega a ser conocido, la competencia los reduce al nivel de las demás actividades.
Segundo, esa igualdad en el conjunto de las ventajas y desventajas de los diversos empleos del trabajo y el capital tiene lugar sólo en el estado ordinario, o lo que podría denominarse estado natural de dichos empleos.