La riqueza de las naciones
La riqueza de las naciones Todavía subsisten en muchas partes de Escocia unas personas llamadas cottagers, si bien en menor número que hace algunos años. Son una especie de sirvientes eventuales de los terratenientes y granjeros. La remuneración habitual que reciben de sus patronos es una casa, un pequeño huerto para legumbres, una cantidad de pasto como para alimentar una vaca, y quizás un acre o dos de mala tierra cultivable. Cuando el patrono necesita su trabajo les da, además, dos pecks de harina de avena por semana, que valen unos dieciséis peniques esterlinas. Durante buena parte del año casi no los necesita, y el cultivo de su pequeña posesión no es suficiente para ocupar todo su tiempo disponible. Cuando estos ocupantes eran mucho más numerosos que ahora, estaban dispuestos a entregar su tiempo libre a cualquiera por una magra retribución, y a trabajar por menos salario que los demás trabajadores. En épocas antiguas había muchos en toda Europa. En países mal cultivados y poco poblados, la mayoría de los terratenientes y granjeros no tenían otra forma de asegurarse la mano de obra extraordinaria que las labores rurales exigen en determinadas estaciones. La remuneración diaria o semanal que estos trabajadores recibían de sus patronos no era evidentemente todo el precio de su trabajo. Su pequeño asentamiento constituía una buena parte del mismo. No obstante, su remuneración diaria o semanal ha sido considerada como su salario total por muchos autores que han recopilado los precios del trabajo y las provisiones en tiempos antiguos, y se han complacido en presentarlos a ambos como extraordinariamente bajos. El producto de un trabajo de ese tipo llega a menudo al mercado más barato de lo que correspondería en otro caso a su naturaleza. Las medias son tejidas en muchas partes de Escocia a un precio menor del que cuesta hacerlas en los telares de cualquier otro sitio. Son obra de sirvientes y trabajadores que obtienen la parte principal de su subsistencia en otros empleos. En Leith se importan por año más de mil pares de medias de Shetland, al precio de entre cinco y siete peniques el par. Me han asegurado que en Learwick, la pequeña capital de las islas Shetland, el salario corriente es de diez peniques por día. En las mismas islas se tejen medias de punto de lana por una guinea el par e incluso más caras.