La riqueza de las naciones
La riqueza de las naciones Entonces, aunque debe pasar mucho tiempo en la evolución del progreso antes de que el ganado adquiera un precio que vuelva rentable el cultivar la tierra para alimentarlo, él es de entre todas los diversos componentes de esta segunda clase de productos primarios el que lo alcanza antes, porque hasta que lo logra parece imposible que el progreso pueda arribar cerca del grado de perfección que registra en muchos lugares de Europa.
Si el ganado es de los primeros, los venados están entre los últimos de esos productos en alcanzar dicho precio. En Gran Bretaña el precio de los ciervos, por exorbitante que pueda parecer, no es ni de lejos suficiente para compensar el gasto de un coto para criarlos, como saben bien aquellos que han tenido alguna experiencia en la alimentación de dichos animales. Si no fuera así, la cría del ciervo se volvería pronto una actividad corriente en la ganadería, como lo fue la cría de esos pequeños pájaros llamados tordos entre los antiguos romanos. Varrón y Columela aseguran que era un quehacer en extremo lucrativo. Se dice que también lo es en algunas partes de Francia el engorde de los hortelanos, unas aves migratorias que llegan escuálidas al país. Si los venados continúan de moda, y la riqueza y el lujo de Gran Bretaña se expanden como lo han venido haciendo desde hace algún tiempo, su precio muy probablemente llegará a ser incluso más alto de lo que es hoy.