La riqueza de las naciones
La riqueza de las naciones Tanto el precio del ganado grande como del pequeño, alimentado en tierras roturadas y cultivadas, debe ser suficiente para pagar la renta y el beneficio que el terrateniente y el granjero esperan de una tierra mejorada y cultivada. Si no es asÃ, pronto dejarán de alimentarlo. Por lo tanto, cualquier fracción de ese precio que no sea pagada por la lana y el cuero deberá ser pagada por la carne. La forma en que el precio se divida entre las diferentes partes del animal es indiferente a los propietarios y granjeros, siempre que se pague en su totalidad. En un paÃs desarrollado y cultivado, asÃ, sus intereses como terratenientes y granjeros no se ven afectados por tales regulaciones, aunque sà pueden serlo sus intereses como consumidores, debido al aumento en el precio de las provisiones. La situación serÃa muy diferente en un paÃs atrasado y no cultivado, donde el grueso de la tierra sólo podrÃa dedicarse a la alimentación del ganado, en cuyo valor la lana y el cuero constituirÃan la parte principal. Sus intereses como propietarios y granjeros se verÃan profundamente afectados por esas reglamentaciones, y su interés como consumidores muy poco. La caÃda en el precio de la lana y el cuero no elevarÃa en este caso el precio de la carne; al no ser la mayorÃa de la tierra aplicable a otro destino aparte de la crÃa del ganado, se seguirÃa alimentando al mismo número. AcudirÃa del matadero al mercado la misma cantidad de carne. Su demanda no serÃa mayor que antes. Su precio, en consecuencia, se mantendrÃa sin cambios. El precio total del ganado caerÃa, y con él tanto la renta y el beneficio de todas las tierras donde el ganado fuese el producto principal, es decir, la mayorÃa de las tierras del paÃs. En esas circunstancias, la perpetua prohibición de exportar lana, habitual pero muy equivocadamente atribuida a Eduardo III, serÃa la reglamentación más destructiva que se pudiese concebir. No sólo reducirÃa el valor efectivo del grueso de las tierras del reino, sino que al disminuir el precio de la especie más importante de ganado pequeño, retrasarÃa marcadamente su progreso ulterior.