La riqueza de las naciones
La riqueza de las naciones La cantidad de metales preciosos que hay en cualquier país no está limitada por condiciones locales, como la fertilidad o esterilidad de sus propias minas. Esos metales a menudo abundan en países que carecen de minas. Su cantidad en cada país parece depender de dos circunstancias diferentes; primero, de su poder de compra, del estado de su industria, del producto anual de su tierra y su trabajo, a consecuencia de lo cual puede permitirse asignar una cantidad mayor o menor de trabajo y provisiones a traer o adquirir superfluidades tales como oro y plata, bien de sus propias minas o bien de las de otros países; y segundo, de la productividad o esterilidad de las minas que en cada momento dado suministran esos metales al mundo comercial. La cantidad de dichos metales en los países más apartados de las minas se verá más o menos afectada por dicha productividad o esterilidad con arreglo a la facilidad y baratura del transporte de esos metales, de su pequeño volumen y gran valor. Su cantidad en China o Indostán debió verse más o menos afectada por la abundancia de las minas de América.