La riqueza de las naciones
La riqueza de las naciones La maquinaria utilizada en las manufacturas de lana, tanto ordinarias como finas, era mucho más imperfecta en esa época que ahora. Desde entonces ha recibido tres mejoras fundamentales, además probablemente de muchas menores, de las que es arduo discernir tanto el número como la importancia. Las tres mejoras fundamentales son: primero, el cambio de la rueca y el huso por la rueda de hilar, que produce el doble con la misma cantidad de trabajo; segundo, el uso de varias máquinas muy ingeniosas que facilitan y abrevian en una proporción todavía mayor el enrollamiento del hilo de estambre y de lana, es decir, la preparación y acondicionamiento de la trama y la urdimbre antes de ponerlas en el telar, una operación que antes de la invención de esas máquinas debía ser extremadamente fatigosa y problemática; tercero, el empleo del batán para dar cuerpo al paño, en vez de golpearlo en el agua. Hasta principios del siglo XVI no se conocían los molinos de viento y de agua ni en Inglaterra ni que yo sepa en ninguna parte de Europa al norte de los Alpes. En Italia había sido introducido algún tiempo antes.