La riqueza de las naciones
La riqueza de las naciones Tercero, las mejoras de la tierra, lo que se ha invertido provechosamente en roturarlas, drenarlas, cercarlas, abonarlas y dejarlas en el estado más conveniente para su labranza y cultivo. Una granja puesta a punto bien puede ser enfocada desde la misma perspectiva que las máquinas útiles que facilitan y abrevian el trabajo, y mediante las cuales un mismo capital circulante proporciona a su inversionista un ingreso mucho más copioso. Una granja en buenas condiciones es tan ventajosa y más durable que ninguna de esas máquinas, y a menudo no requiere más reparación que la aplicación más rentable del capital del granjero invertido en cultivarla.
Cuarto, las capacidades adquiridas y útiles de los habitantes o miembros de la sociedad. La adquisición de talentos, merced a la manutención de quien los adquiere durante su educación, estudio o aprendizaje, siempre comporta un gasto real, que es un capital que podrÃamos decir que está fijo en su persona. Esos talentos integran su fortuna, pero también la de la sociedad a la que pertenece. La mayor destreza de un trabajador puede ser considerada igual que una máquina o medio de producción que facilita y abrevia el trabajo y que, aunque supone un cierto gasto, lo reembolsa con un beneficio.