La riqueza de las naciones
La riqueza de las naciones De qué manera todo ahorro en el gasto de mantenimiento del capital fijo mejora el ingreso neto de la sociedad es algo bastante claro, y en parte ha sido ya explicado. El capital total de todo empresario está necesariamente dividido entre su capital fijo y su capital circulante. Mientras su capital monetario permanezca igual, cuanto menor sea una parte, mayor será inevitablemente la otra. El capital circulante es el que suministra los materiales, paga los salarios y pone a la actividad en movimiento. Todo ahorro, por tanto, en el coste de mantener el capital fijo, que no reduzca las capacidades productivas del trabajo, debe incrementar el fondo que pone a las actividades económicas en marcha, y consecuentemente al producto anual de la tierra y el trabajo, al ingreso real de cualquier sociedad.
La sustitución de la moneda de oro y plata por el papel moneda equivale a reemplazar un instrumento de trabajo muy costoso por uno muy barato, y a veces igualmente útil. La circulación se lleva a cabo mediante una nueva rueda, cuya construcción y mantenimiento cuesta menos que la anterior. Sin embargo, la forma en que esta operación es realizada y la manera en que tiende a incrementar el ingreso bruto o neto de la sociedad no resulta tan evidente, y puede por ello requerir una explicación adicional.