La riqueza de las naciones
La riqueza de las naciones Además, aunque las arcas de tales compañÃas se llenan con mayor abundancia, también se vacÃan mucho más velozmente que si sus negocios se mantuviesen en lÃmites más razonables, y su rellenado debe comportar no sólo un coste más abultado sino también más constante e ininterrumpido. La moneda retirada sin cesar de sus cajas fuerte en tan vastas sumas tampoco puede ser empleada en la circulación del paÃs. Se obtiene a cambio de un papel que ha sido emitido en exceso sobre lo que podrÃa ser utilizado en la circulación, con lo que ese dinero amonedado también está por encima de lo que da de sà esa misma circulación. Pero como no se permitirá a esa moneda el permanecer inactiva, será en alguna forma remitida al exterior para que encuentre allà ese empleo rentable que no encuentra en el interior; y esta exportación incesante de oro y plata, al aumentar las dificultades debe también aumentar aún más los gastos del banco para hacerse con más oro y plata con objeto de rellenar esas cajas fuerte que se vacÃan tan vertiginosamente. De ahà que esa expansión artificial de su labor obligue al banco a elevar el segundo capÃtulo de sus costes incluso más que el primero.