La riqueza de las naciones
La riqueza de las naciones La parte del producto anual de la tierra y el trabajo de cualquier país que repone el capital nunca se invierte en otra cosa que no sea mantener brazos productivos. Sólo paga salarios de trabajadores productivos. La parte que se destina al ingreso, como beneficio o como renta, puede sostener indistintamente brazos productivos e improductivos.
Cualquiera sea la parte de su fortuna que un hombre invierte como capital, siempre espera reponerla con un beneficio. Por eso la emplea en mantener manos productivas; tras servir como capital para él, representa un ingreso para ellas. Cuando invierte una parte en sostener manos improductivas de cualquier tipo, esa parte resulta desde ese mismo instante retirada de su capital y colocada en el fondo reservado para su consumo inmediato.