La riqueza de las naciones
La riqueza de las naciones El país que no cuenta con bastante capital para esos tres fines no ha llegado todavía al nivel de riqueza para el que está naturalmente destinado. Ahora bien, el intentar acometer los tres de forma prematura y sin capital suficiente no es ciertamente el camino más corto para que una sociedad adquiera el capital necesario, como tampoco lo es para un individuo. El capital de todos los individuos de una nación tiene límites, igual que los tiene el de un sólo individuo, y es capaz de abordar sólo algunos objetivos. El capital de todas las personas de una nación es incrementado igual que el de una sola persona: por la constante acumulación de todo lo que puedan ahorrar de su ingreso. Por lo tanto, es probable que aumente más rápidamente cuando es invertido de la forma que genere el máximo ingreso para todos los habitantes del país, puesto que así podrán ahorrar el máximo. Y el ingreso de los habitantes del país se halla necesariamente en proporción al valor del producto anual de su tierra y su trabajo.