La riqueza de las naciones
La riqueza de las naciones Nuestros empresarios se quejan con frecuencia de los altos salarios de los trabajadores británicos como causa de que sus manufacturas no sean competitivas en los mercados exteriores; pero nada dicen de los beneficios elevados. Lamentan las extravagantes ganancias de otras personas, pero nada dicen de las propias. En cualquier caso, los altos beneficios del capital británico pueden contribuir a la elevación del precio de las manufacturas británicas en muchos casos tanto como los altos salarios de los trabajadores británicos, y en algunos casos probablemente más.
De esta forma puede afirmarse con justicia que el capital de Gran Bretaña ha sido en parte retirado y en parte desplazado de todas las diversas ramas del comercio en donde no tiene monopolio; en particular del comercio de Europa y de las naciones que se ubican en torno al mar Mediterráneo.
Ha sido en parte retirado de esas ramas por la atracción del beneficio mayor del comercio colonial, como consecuencia del aumento incesante de ese comercio y de la constante insuficiencia del capital que lo sostenía un año para sostenerlo en el siguiente.
En parte ha sido desplazado de ellas por la ventaja que la alta tasa de beneficio de Gran Bretaña otorga a otros países en todas las ramas donde Gran Bretaña no tiene monopolio.