La riqueza de las naciones

La riqueza de las naciones

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Al dirigir hacia el comercio colonial una fracción mayor del capital de Gran Bretaña de la que habría acudido a él naturalmente, el monopolio ha quebrado profundamente el equilibrio natural que habría tenido lugar de otro modo entre las diferentes ramas de la actividad británica. En lugar de ajustarse a un gran número de mercados pequeños, la actividad de Gran Bretaña se ha adecuado principalmente a un sólo gran mercado. Su comercio, en vez de fluir a lo largo de numerosos canales, ha sido obligado a fluir sólo por un gran canal. De esta forma todo su sistema industrial y comercial se ha vuelto menos seguro y todo el estado de su cuerpo político menos saludable de lo que habría sido en otro caso. En su situación actual, Gran Bretaña se parece a uno de esos cuerpos enfermos, algunas de cuyas partes vitales han crecido exageradamente, y que por ello están más expuestos a muchos desórdenes peligrosos que apenas tienen incidencia sobre organismos cuyas partes están más adecuadamente proporcionadas. Una pequeña interrupción en un gran vaso sanguíneo, que ha sido artificialmente dilatado por encima de sus dimensiones naturales y hacia el que ha sido forzada la circulación de una proporción antinatural de la actividad y el comercio del país, es muy probable que desencadene las más peligrosas perturbaciones en el conjunto del cuerpo político. De ahí que el temor a un ruptura con las colonias haya impactado sobre el pueblo de Gran Bretaña suscitando más terror que el que jamás sintió hacia una armada española o una invasión francesa. Fue ese terror, bien o mal fundado, el que hizo que la derogación de la ley del Timbre fuese una medida popular, al menos entre los comerciantes. Ante la eventual exclusión del comercio colonial, aunque fuese por unos pocos años, el grueso de nuestros comerciantes creyó ver la completa interrupción de su negocio; el grueso de nuestros industriales, la ruina total de su negocio; y el grueso de nuestros trabajadores, la desaparición de sus empleos. Una posible ruptura con cualquiera de nuestros vecinos, aunque probablemente también daría lugar a algún freno o interrupción de las actividades de alguna de esas clases de personas o de todas, jamás es contemplada con una inquietud semejante. Cuando se interrumpe la circulación en algunas venas pequeñas, la sangre desemboca fácilmente en una más grande sin ocasionar desorden grave alguno; pero cuando se bloquea en alguna vena grande, las consecuencias inmediatas e inevitables son convulsiones, apoplejía o muerte. Ante una pequeña parada o interrupción en una sola de las industrias artificialmente expandidas gracias a primas o a monopolios en el mercado nacional o colonial se desatan a menudo motines y perturbaciones que alarman a los gobiernos y hasta impiden las deliberaciones de las cámaras legisladoras: ¿Cuál, se pensó, no sería la zozobra y el desconcierto suscitados necesariamente por una ruptura súbita y completa de la actividad de una proporción tan notable de nuestros principales industriales?


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias
🧠 Hacer Trivia

eXTReMe Tracker