La riqueza de las naciones
La riqueza de las naciones Los cultivadores o granjeros contribuyen al producto anual mediante lo que en este sistema se denomina gastos originales y anuales (dépenses primitives et dépenses annuelles) realizados en el cultivo de la tierra. Los gastos originales consisten en instrumentos de labranza, ganado, semillas y en la manutención de la familia del granjero, sus sirvientes y su ganado, durante al menos la mayor parte del primer año de su arrendamiento o hasta que obtenga algún rendimiento de su tierra. Los gastos anuales consisten en semillas, en reparar el desgaste de los instrumentos de labranza y en la manutención anual de los sirvientes y el ganado del granjero, y también de su familia, en la medida en que cualquier parte de ella pueda ser considerada como servidores empleados en el cultivo. La parte del producto de la tierra que le queda después de pagar la renta debe ser suficiente para, primero, reponerle en un plazo razonable, inferior al plazo de su arrendamiento, todos sus gastos originales junto con los beneficios ordinarios del capital; y segundo, reembolsarle anualmente todos sus gastos anuales, también junto con los beneficios corrientes del capital. Estos dos gastos son dos capitales que el granjero invierte en el cultivo, y si no le son regularmente repuestos, con un beneficio razonable, no puede desarrollar su negocio a la par con los demás; si atiende a su propio interés, deberá abandonarlo tan pronto pueda y dedicarse a otra cosa. La parte del producto de la tierra que es de esta forma necesaria para permitirle al granjero continuar con su actividad debe ser considerada como un fondo sagrado para el cultivo, y si el terrateniente lo viola, necesariamente reduce el producto de su propia tierra, y en pocos años no sólo impide que el granjero pague esa renta arrancada a la fuerza sino incluso que pague la renta razonable que en otro caso habría podido obtener de su tierra. La renta que en justicia corresponde al terrateniente no es más que el producto neto que queda después de pagar completamente todos los gastos necesarios que hay que desembolsar previamente para obtener el producto bruto, o total. Debido a que el trabajo de los cultivadores, por encima y después de pagar totalmente esos gastos necesarios, rinde un producto neto de ese tipo, dicha clase es específicamente distinguida en este sistema con el honroso apelativo de clase productiva. Sus gastos originales y anuales son por la_ misma razón llamados gastos productivos puesto que dan lugar a la reproducción anual del producto neto, por encima de la reposición de su propio valor. …