La riqueza de las naciones
La riqueza de las naciones En la guerra moderna el alto coste de las armas de fuego confiere una evidente ventaja a la nación que esté en mejores condiciones de sufragar ese coste, y en consecuencia a una nación rica y civilizada frente a una pobre y bárbara. En la antigüedad las naciones opulentas y civilizadas se veían en dificultades para defenderse contra las miserables y bárbaras. En los tiempos modernos son éstas últimas las que tienen dificultades para defenderse contra las ricas y civilizadas. La invención de las armas de fuego, algo que a primera vista parece tan pernicioso, es claramente favorable tanto a la permanencia como a la extensión de la civilización.
El segundo deber del soberano, el de proteger en cuanto le sea posible a cada miembro de la sociedad contra la injusticia y opresión de cualquier otro miembro de la misma, o el deber de establecer una administración exacta de la justicia, también requiere un gasto muy distinto en los diversos estadios de la sociedad.