La teoria de los sentimientos morales
La teoria de los sentimientos morales EL DECORO de toda pasión movida por objetos que guardan una peculiar relación con nosotros, el grado a que el espectador pueda acompañarnos, deberá descansar, evidentemente, en una cierta medianÃa. Si la pasión es demasiado vehemente o demasiado apocada no puede participar en ella. El dolor y el sentimiento causados por desgracias y agravios particulares, por ejemplo, fácilmente son demasiado vehementes, y asà acontece para la mayorÃa de los hombres. Pueden también, aunque sea más raro, ser demasiado apocados. Al exceso lo llamamos flaqueza y frenesÃ, y al defecto, estupidez, insensibilidad y carencia de espÃritu. En ninguno de los dos podemos tomar parte, pero el verlos nos asombra y confunde.
Sin embargo, esa medianÃa en que radica la propiedad y decencia es distinta en las distintas pasiones. En algunas es elevada, de poca altura en otras.
