Edipo en Colono
Edipo en Colono ANTÍGONA. —Sé que estamos en Atenas, pero desconozco el sitio.
EDIPO. —Eso nos han dicho todos los que hemos encontrado en el camino.
ANTÍGONA. —¿Quieres que vaya a preguntar qué sitio es éste?
EDIPO. —Sí, hija mía, y mira si es habitable.
ANTÍGONA. —Habitable lo es; y creo no tengo necesidad de alejarme, porque veo un hombre cerca de nosotros.
EDIPO. —¿Es que viene en dirección hacia aquí?
(Aparece un habitante de Colono, dando rápidos pasos.)
ANTÍGONA. —Como que ya lo tenemos delante. Pregúntale, pues, lo que deseas saber, que aquí lo tienes.
EDIPO. —Extranjero, enterado por ésta, cuyos ojos ven por ella y por mí, de que llegas, muy a propósito para informarnos de lo que necesitamos saber, y decirnos…
EXTRANJERO. —Antes de pasar adelante en tu pregunta, quítate de ese asiento. Estás en sitio que no es permitido hollar.
EDIPO. —¿Qué sitio es éste? ¿A qué deidad está consagrado?
