Ética demostrada según el orden geométrico
Ética demostrada según el orden geométrico EXPLICACIÓN: Hemos mostrado las causas de estos afectos en el Escolio de la Proposición 51 de esta Parte, en las Proposiciones 53, 54 y 55 de esta Parte, y en el Escolio de la última. Acerca de la libre decisión del alma, ver el Escolio de la Proposición 35 de la Parte II. Pero, además, debe observarse aquà que no es extraño que la tristeza siga, en general, a todos los actos que usualmente se llaman «malos», y la alegrÃa a los que son llamados «buenos». Pues, por lo dicho más arriba, se entiende con facilidad que ello depende, más que nada, de la educación. Efectivamente, los padres, desaprobando los primeros y reprochándoselos a menudo a sus hijos, y, por contra, alabando los segundos y aconsejándoselos, consiguen que asocien sentimientos de alegrÃa a los unos y de tristeza a los otros. Esto se comprueba también por la experiencia. Pues la moral y la religión no son las mismas para todos, sino que, por el contrario, lo que es sagrado para unos es profano para otros, y lo que es para unos honesto es para otros deshonesto. Asà pues, según ha sido educado cada cual, se arrepiente o se glorÃa de una acción.
XXVIII. —La soberbia consiste en estimarse a uno mismo, por amor propio, en más de lo justo.