Ătica demostrada segĂșn el orden geomĂ©trico
Ătica demostrada segĂșn el orden geomĂ©trico (No obstante, debemos observar ademĂĄs aquĂ que, asĂ como no podemos imaginar distintamente una distancia espacial mĂĄs allĂĄ de cierto lĂmite, tampoco podemos imaginar distintamente, mĂĄs allĂĄ de cierto lĂmite, una distancia temporal; esto es: asĂ como a todos los objetos que distan de nosotros mĂĄs de doscientos pies, o sea, cuya distancia del lugar en que estamos supera la que imaginamos distintamente, los imaginamos a igual distancia de nosotros, como si estuvieran en el mismo plano, asĂ tambiĂ©n, a todos los objetos cuyo tiempo de existencia imaginamos separado del presente por un intervalo mĂĄs largo que el que solemos imaginar distintamente, los imaginamos a igual distancia del presente, y los referimos, de algĂșn modo, a un solo y mismo momento del tiempo.)
VII. âPor el fin a causa del cual hacemos algo, entiendo el apetito.
VIII. âPor virtud entiendo lo mismo que por potencia; esto es (por la ProposiciĂłn 7 de la Parte III), la virtud, en cuanto referida al hombre, es la misma esencia o naturaleza del hombre, en cuanto que tiene la potestad de llevar a cabo ciertas cosas que pueden entenderse a travĂ©s de las solas leyes de su naturaleza.
En la naturaleza no se da ninguna cosa singular sin que se dé otra mås potente y mås fuerte. Dada una cosa cualquiera, se da otra mås potente por la que aquélla puede ser destruida.
