Ética demostrada según el orden geométrico
Ética demostrada según el orden geométrico Esta afección del cuerpo, además (por la Proposición 5 de esta Parte), recibe de su causa la fuerza para perseverar en su ser, y, por ende, no puede ser reprimida ni suprimida sino por una causa corpórea (por la Proposición 6 de la Parte II) que haga experimentar al cuerpo una afección contraria a la primera (por la Proposición 5 de la Parte III) y más fuerte que ella (por el Axioma de esta Parte), y de esta suerte (por la Proposición 12 de la Parte II), el alma será afectada por la idea de una afección más fuerte que la primera y contraria a ella, esto es (por la Definición general de los afectos), el alma experimentará un afecto más fuerte que el primero, y contrario a él; es decir, un afecto que excluirá o suprimirá la existencia del primero. Y, por ende, un afecto no puede ser reprimido ni suprimido sino por medio de otro afecto contrario y más fuerte. Q.E.D.
Corolario: Un afecto, en cuanto referido al alma, no puede ser reprimido ni suprimido sino por medio de la idea de una afección del cuerpo contraria a la afección que padecemos, y más fuerte que ella. Pues el afecto que experimentamos no puede ser reprimido ni suprimido sino por medio de un afecto contrario a él, y más fuerte (por la Proposición anterior), esto es (por la Definición general de los afectos), por medio de la idea de una afección del cuerpo más fuerte que la afección que experimentamos, y contraria a ella.