Ética demostrada según el orden geométrico
Ética demostrada según el orden geométrico La mayor soberbia, y la mayor abyección, son la mayor ignorancia de sí mismo.
Demostración: Esta Proposición es evidente por las Definiciones 28 y 29 de los afectos. PROPOSICIÓN LVI
La mayor soberbia y la mayor abyección revelan la mayor impotencia del ánimo.
Demostración: El primer fundamento de la virtud consiste en conservar el ser (por el Corolario de la Proposición 22 de esta Parte), y ello (por la Proposición 24 de esta Parte), conforme a la guía de la razón. Así, pues, quien se ignora a sí mismo, ignora el fundamento de todas las virtudes, y, consiguientemente, las virtudes mismas. Además, actuar según la virtud no es otra cosa que actuar bajo la guía de la razón (por la Proposición 24 de esta Parte), y quien obra bajo la guía de la razón debe necesariamente saber que obra según esa guía (por la Proposición 43 de la Parte II). Así, pues, quien más se ignora a sí mismo y, por consiguiente (como acabamos de ver), todas las virtudes, menos obra según la virtud, esto es (como es evidente por la Definición 8 de esta Parte), más impotente de ánimo resulta. Y así (por la Proposición anterior), la mayor soberbia y la mayor abyección revelan la mayor impotencia del ánimo. Q.E.D.
Corolario: De aquí se sigue muy claramente que los soberbios y los abyectos están sujetos a los afectos en el más alto grado.