Tratado teológico-político
Tratado teológico-político En estos Proverbios de Salomón, debemos señalar sobre todo, en fin, lo que se dice en el cap. 2, puesto que confirma clarísimamente nuestra opinión. Y así en el v. 3 comienza diciendo: pues, si proclamas la prudencia y ofreces tu voz a la inteligencia, etc.,20 entonces entenderás el temor de Dios y hallarás la ciencia de Dios (o más bien el amor, ya que el verbo jadah significa ambas cosas); porque Dios da la sabiduría y de su boca (mana) la ciencia y la prudencia. Con estas palabras, Salomón indica con toda claridad, en primer lugar, que sólo la sabiduría o entendimiento nos enseña a temer sabiamente a Dios, es decir, a rendirle un culto auténticamente religioso. Enseña, además, que la sabiduría y la ciencia fluyen de la boca de Dios y que es Dios quien las da; y eso mismo lo hemos explicado nosotros antes, al decir que nuestro entendimiento y nuestra ciencia dependen exclusivamente de la idea o conocimiento de Dios, que ahí tienen su origen y su perfección. Prosigue diciendo en los términos más explícitos que esta ciencia contiene30 una verdadera Ética y Política, que se deducen de ella (v. 9): entonces entenderás la justicia y el juicio y la rectitud (y) todo buen sendero. Y no contento con ello, continúa:[68] cuando entre la ciencia en tu corazón y gustes de la sabiduría, tu[04] providencia velará por ti y tu prudencia te guardará. Todo lo cual está plenamente acorde con la ciencia natural, ya que ésta es la que enseña la Ética y la verdadera virtud, una vez que hemos adquirido el conocimiento de las cosas y que hemos saboreado la excelencia de la ciencia. Según el pensamiento de Salomón, la felicidad y la tranquilidad de quien cultiva el entendimiento natural no depende, pues, del poder de la fortuna (es decir, del auxilio externo de Dios), sino principalmente de su propia virtud interna (o auxilio interno de Dios), en cuanto que ese tal se conserva, sobre todo, vigilando, actuando y deliberando correctamente.