Tratado teológico-político
Tratado teológico-político Contiene varias disertaciones, en las que se demuestra que la libertad de filosofar no sólo se puede conceder sin perjuicio para la piedad y para la paz del Estado, sino que no se la puede abolir sin suprimir con ella la paz del Estado e incluso la piedad.
En esto conocemos que permanecemos en Dios y que Dios permanece en nosotros: en que nos dio de su Espíritu (1 Juan, 4,13).
