Narraciones y esbozos
Narraciones y esbozos —Señor presidente, ataqué tres veces con mi propia mano a este digno caballero; la última de ellas, lo herà en el brazo, de forma tal que se lo dejé inútil; pero moriré lamentándome amargamente de no haberlo matado, pues es el mayor enemigo que he tenido en la vida y que tendré después de muerto.