Narraciones y esbozos
Narraciones y esbozos En cuanto muere Rangoni, la viuda regresa a Toscanella con Containi, su amante; vende los bueyes de su marido, un rebaño de ovejas e incluso unos cuantos campos; abandona a los tres niños pequeños que tenÃa y se marcha por fin de Toscanella; con ella van su amante, Containi, y Gianvincenzo Mori y Tullio Rivolta, criados de su marido, armados con escopetas, como aquel. (En la novela, Gianvincenzo está enamorado de Livia).
Los tres hombres y Livia, embarazada de unos cuantos meses, llegan a Vetralla y de allà a La Ossetta, posada sita más abajo de Grosseto, entre grandes olivos. Tras unos cuantos dÃas mandan llamar a un vetturino[57] y acuerdan que le darán veinticinco paolos para que los lleve en su coche a Monterone (a mitad de camino entre Civitavecchia y Roma).
Se ponen en camino al dÃa siguiente. Al llegar al bosque de Magnone, Containi y los otros dos hombres le dicen al vetturino que no quieren seguir viaje en coche.
—Me parece muy bien, pero páguenme —dice el vetturino.
Los tres hombres agarran las escopetas y el vetturino se alegra mucho de poder volverse a Corneto sin cobrar.