Narraciones y esbozos
Narraciones y esbozos Le he dado unos cuantos consejitos en algunos detalles, y le han ido bien. Vive en una de las calles más apartadas del Faubourg Saint-Germain y los porteros de su barrio lo tienen en gran estima. Se gasta cincuenta luises en limosnas; solo tiene tres caballos, pero fue personalmente a escogerlos a Inglaterra. No está abonado a ningún gabinete literario y nunca lee un libro a menos que le pertenezca y esté lujosamente encuadernado. Solo tiene dos criados, con los que nunca habla, pero les sube una cuarta parte del salario todos los años. Ya lo han tanteado tres o cuatro veces para alguna boda, en vista de lo cual le he dicho que, si se casaba antes de los treinta y seis años, se quedarÃa sin mi protección. Sigo esperando que cometa alguna tonterÃa y me da miedo cogerle apego. Es muy guapo y muy callado. Se atiene a mi opinión y va siempre vestido de negro, como si estuviera de luto. He ido diciendo, con el ruego de que me guarden el secreto, que no se consolaba de la muerte de una dama de Bâton-Rouge, cerca de Nueva Orleáns. Le gustarÃa dejar de tener una amante en la Ópera, pero les tengo miedo a las pasiones y lo obligo a que siga con ella.