Recuerdos de egotismo

Recuerdos de egotismo

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Capítulo 2

AQUÍ ESTÁ el retrato de un hombre de mérito con quien pasé todas las mañanas durante 8 años. Había estima, pero no amistad.

Había yo desembarcado en el hôtel de Bruxelles por parar allí el piamontés más seco, duro y parecido al Rencor (del Roman comique) que me haya topado nunca.[35] Fue el Sr. barón de Lussinge el compañero de mis andanzas de 1821 a 1831; nacido hacia 1785, tenía en 1821 treintaiséis años. No empezó a haber despego en su trato y descortesía en sus palabras sino al caerme fama de ocurrente tras la terrible desventura del 15 de septiembre de 1826.[36]

Pequeño y recio, rebolludo, cegato a más de dos pasos, malvistiendo siempre por avaricia y aprovechando nuestros paseos para confeccionar presupuestos de gastos en su persona, tenía el Sr. Lussinge una sagacidad rara para un joven solo en París. En mis novelescas y brillantes ilusiones estimaba yo en treinta, siendo que no pasaba de 15, genio o bondad, ventura o gloria de tal o cual que nos cruzáramos; no le daba él más de 6 o 7.[37]

Ahí está lo que constituyó el fondo de nuestras conversaciones durante ocho años, en que íbamos los dos a buscarnos de la una a la otra punta de París.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker