Recuerdos de egotismo
Recuerdos de egotismo Un banderÃn semejante indicará al privilegiado estatuas ocultas bajo tierra, aguas, o tras muros; y cuáles sean, cuándo y por quién hechas, asà como precio que podrá obtenerse de ellas una vez descubiertas. El privilegiado podrá trocar esas estatuas en una bala de plomo con un peso de un cuarto de onza. Este milagro de la banderola y la mudanza sucesiva en bala y en estatua no podrá haber lugar sino 8 veces al año.
