Recuerdos de egotismo

Recuerdos de egotismo

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Capítulo 5

ADVIERTO EN 1832[*] (mi filosofía es en general del día en que escribo, distaba mucho de ser así en 1821), veo pues hoy que he sido un mezzo termine entre la enérgica grosería del general Grosse, o del conde Regnault de Saint-Jean d’Angély,[94] y la gracia un tanto liliputiense y estrecha del Sr. conde de Ségur, o del Sr. Petit,[95] el dueño del hôtel de Bruxelles, etc.

Sólo por bajeza he sido ajeno a ésos que me doy por extremos. Falto de saber hacer, falto de picardía, como me decía a propósito de mis libros y del Instituto el Sr. D. de los Débats (Sr. de l’ecluze),[96] he perdido 5 o 6 ocasiones de hacer la mayor de las fortunas, política, financiera o literaria. Por azar fue viniendo todo ello sucesivamente a llamar a mi puerta. Un estado de ensoñación, tierna en 1821, melancólica y filosófica luego (vanidades aparte, cabalmente la del Sr. Jacques en As you like it)[97] vino a ser para mí tan gran placer que, acercándoseme en la calle un amigo a saludar, habría dado un paolo[98] por que no me dirigiese la palabra. La sola visión de un conocido me contraría. Ver de lejos a alguno y tener que ir pensando en saludar me contraría ya 50 pasos antes. Adoro por el contrario encontrar amigos por la noche, en sociedad, el sábado en casa del Sr. Cuvier, el domingo, en la del Sr. Tracy,[99] el martes, de la Sra. Ancelot,[100] el miércoles, del barón Gérard, etc. etc.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker