Rojo y blanco
Rojo y blanco —Pero es también la mujer más hermosa de ParÃs, o por lo menos la más brillante. Ella no puede tener un amante, tan prudente como ha sido hasta ahora, sin que todo ParÃs lo sepa, y por poco conocido que sea en el gran mundo el apellido de dicho amante, la elección le coloca automáticamente en el primer puesto social.
Después de una larga discusión, que no careció de encanto para la señora Leuwen, terminó por estar de acuerdo con dicha verdad. Se limitó a sostener que Luciano era demasiado joven para poder ser presentado en público, y sobre todo en las Cámaras, como un hombre de negocios, como un polÃtico.
—Tiene el defecto de mostrar aires demasiado elegantes y vestir con excesivo esmero. Pero pienso, en la primera ocasión, explicarle la lección a la señora Grandet sobre esto… En fin, querida amiga, espero haber hecho todo cuanto me ha sido posible para alejar a la señora de Chasteller de su corazón, y ahora ya puedo confesarte que tal mujer me ha hecho temblar.