Rojo y negro
Rojo y negro Alas, our frailty is the cause, not we;
for, such as we are made of, such we be.[18]
Twelfth Night
Julien se pasó una hora disfrutando como un niño mientras juntaba palabras. Según salÃa de su cuarto, se encontró con sus alumnos y con la madre de los niños; ella cogió la carta con una sencillez y un valor cuya serenidad lo espantó.
—¿Está bastante seca la goma blanca? —le dijo.
«¿Es esta la misma mujer a la que el remordimiento trastornaba tanto? —pensó—. ¿Qué proyectos tiene ahora mismo?» Era demasiado orgulloso para preguntárselo; pero es posible que nunca le hubiera parecido tan de su agrado.
—Si las cosas se tuercen —añadió ella con idéntica sangre frÃa—, me lo quitarán todo. Entierre este depósito en algún lugar de la montaña: a lo mejor llega el dÃa en que sea mi último recurso.
Le entregó un estuche para vaso, de tafilete rojo, lleno de oro y de unos cuantos diamantes.
—Ahora váyase —le dijo.
Les dio un beso a sus hijos; y al pequeño, dos. Julien seguÃa sin moverse. Ella se fue con paso rápido y sin mirar atrás.
