Rojo y negro
Rojo y negro »Un cazador dispara un tiro de escopeta en un bosque; la presa cae, echa a correr para recogerla. La bota le tropieza con un hormiguero de dos pies de altura, destruye la vivienda de las hormigas, lanza a lo lejos las hormigas y sus huevos… Las más filosóficas de esas hormigas nunca conseguirán entender ese cuerpo negro, gigantesco, espantoso: la bota del cazador que, de pronto, se les ha metido en su casa con rapidez increíble, precedido de un ruido aterrador y acompañado de surtidores de fuego rojizo…
»Así son la muerte, la vida, la eternidad; cosas muy sencillas para quienes tengan órganos bastante dilatados para concebirlas.
»Una mosca efímera nace a las nueve de la mañana en los días largos de verano, para morir a las cinco de la tarde. ¿Cómo podría entender la palabra «noche»?
»Dadle cinco horas más de vida y ve y entiende qué es la noche.
»De la misma forma, yo voy a morir a los veintitrés años. Dadme cinco años más de vida para vivir con la señora de Rênal…»
Se echó a reír como Mefistófeles. «¡Qué locura debatir estos magnos problemas!
»Primo: soy un hipócrita, como si hubiera aquí alguien que me oyera.