Apocalipsis
Apocalipsis En una quebrada, Stu cae y se fractura la pierna. Imposible continuar. Glen lo mira con compasión. —No es el fin para ti— dice, dejándole comida y esperanza. Los demás siguen, y Stu queda solo, con el dolor como única compañÃa. La misión ya no es llegar, sino resistir.
En Las Vegas, Nadine ha sido llevada a Flagg. La promesa cumplida se convierte en pesadilla. Flagg la posee, literal y simbólicamente. Pero lo que nace de esa unión no es humano. Es monstruoso. Nadine, antes distante y enigmática, empieza a quebrarse. —No era esto lo que soñé— murmura al mirarse al espejo. El vacÃo en su vientre crece con una fuerza ajena a este mundo.
Harold, por su parte, sufre un accidente en las montañas. Su moto derrapa. Solo, herido y abandonado, escribe su última confesión en su diario antes de morir. No pide perdón. Solo deja constancia del odio que lo devoró. Su cadáver queda bajo el sol como testigo de una rabia que no logró trascender.
Mientras tanto, Larry, Ralph y Glen son capturados por los hombres de Flagg. Son llevados a Las Vegas como prisioneros. Flagg intenta quebrarlos. Les ofrece poder, salvación, supervivencia. Pero ellos no ceden. Glen, sereno como siempre, rÃe ante la amenaza de muerte. —No puedes matar el alma— le dice a Flagg. Y lo paga con su vida. Lo ejecutan frente a todos.