Cujo
Cujo El verano termina. El calor cede, pero el aire sigue cargado de ausencias. Castle Rock intenta retomar su ritmo habitual: la oficina de correos, el bar local, los rumores en la tienda de comestibles. Pero todos saben. Nadie habla.
En las calles, los niños caminan más rápido al pasar cerca de los armarios. Los padres revisan dos veces antes de acostarlos. Y algunos perros son llevados al veterinario solo por estornudar. La calma nunca es completa.
Donna vuelve a casa con Vic. Camina por las habitaciones con pasos leves, como si temiera despertar algo. Encuentra los juguetes de Tad, intactos. Sus dibujos. Su osito. Cada objeto un testigo.
Un dÃa, toma un marcador y escribe en la pared del armario de su hijo:
Tú estuviste aquÃ. Y fuiste amado.
Charity Camber decide vender la granja. No puede permanecer entre los fantasmas. Brett pregunta si Cujo fue castigado por algo. Ella no tiene respuesta. Solo abraza a su hijo y le dice:
—Algunas cosas malas pasan. Aunque no deberÃan.
