El resplandor
El resplandor Danny lo miró, sus ojos envejecidos por semanas de terror.
—¿Eso significa que siempre me va a encontrar?
Hallorann asintió, serio.
—No si aprendes a cerrarlo.
El mundo fuera del Overlook era más brillante, más cálido. Pero para Danny, la habitación 217 aún lo acompañaba. Se le aparecÃa en sueños. Le hablaba en susurros. A veces, despertaba empapado en sudor con la sensación de que ella estaba otra vez a sus pies, tendiéndole los brazos.
—Nunca abrà esa puerta —susurraba, una y otra vez.
Wendy lo abrazaba. Y juntos, intentaban olvidar.
Pero el resplandor no se olvida. Solo se entierra. Y la habitación 217… nunca estuvo realmente cerrada.
Las llamas consumieron el Overlook, pero su historia no se apagó con el fuego. Quedaron cenizas, sÃ, pero también algo más profundo: un eco persistente en los sueños de Danny. Un pulso que seguÃa latiendo en lo más hondo de su conciencia.
