En la hierba alta
En la hierba alta Una pareja de hermanos se detiene junto a un campo de hierba alta tras escuchar el grito de auxilio de un niño perdido. Se adentran para ayudar... pero lo que encuentran es un mundo que no respeta el tiempo ni el espacio. Separados por la maleza y acechados por una fuerza sin nombre, descubrirán que hay lugares de los que no se puede escapar, y que la verdadera amenaza no siempre grita: a veces susurra.
Cal y Becky DeMuth no son gemelos, pero lo parecen. Han vivido toda la vida como una unidad: piensan igual, deciden juntos, respiran en sincronía. Su relación fraternal es tan íntima que raya en lo telepático. Cuando Becky queda embarazada a los diecinueve años, decide irse a San Diego con sus tíos para dar a luz lejos del escándalo familiar. Cal, incapaz de imaginar la vida sin su hermana, deja la universidad para acompañarla en coche a través del país. Ambos sueñan en voz alta sobre el futuro del bebé, planeando nombres y vidas posibles.
La ruta es una mezcla de despedida y aventura, marcada por pequeñas paradas en sitios turísticos absurdos: un ovillo gigante de cuerda, una iglesia abandonada. Hasta que el viaje se detiene en seco en una carretera de Kansas. Silencio en lugar de radio. Aire fresco en vez de aire acondicionado. Y entonces, una voz. Un grito.
—¡Socorro! ¡Ayuda! ¡Estoy atrapado!
