It (eso)
It (eso) La batalla fue brutal y desigual. Eddie cayó primero, sacrificado por una valentía que siempre creyó inexistente en él. Su muerte quebró algo en el grupo, pero también selló su determinación. Ben luchó con la fuerza de todo lo que había sido negado. Richie dejó atrás la risa para gritar con furia. Beverly combatió como quien ya no acepta ser sometida. Mike sostuvo la memoria viva incluso en medio del horror. Bill, frente al centro del monstruo, volvió a ver a George por última vez, no como reproche, sino como despedida.
Comprendieron entonces que Eso no podía ser destruido solo con armas, sino con la negación absoluta del miedo que lo alimentaba. No era solo una criatura: era una idea, una ley oscura del universo. Aceptar su propia fragilidad fue el golpe final. La criatura se retorció, colapsó sobre sí misma, regresó a su silencio primordial.
Cuando salieron a la superficie, ya no eran un grupo completo. El lazo que los había unido comenzó a desvanecerse, como si el propio mundo necesitara borrar la huella de lo ocurrido. Los recuerdos empezaron a disolverse suavemente. Promesas, rostros, juramentos: todo se volvió difuso. Cada uno tomó su camino sin mirar atrás del todo, sabiendo que algo había terminado para siempre.