It (eso)
It (eso) George corría entre charcos y grietas del asfalto, riendo, sin sospechar que el juego era una despedida. La tormenta había abierto bocas negras en las calles, y hacia una de ellas fue arrastrado el barco. George cayó, se raspó la rodilla, y aun así se arrastró hasta el borde de la alcantarilla para recuperar su tesoro. Allí, en la oscuridad palpitante de las entrañas de Derry, unos ojos brillaron con un hambre antigua.
Una voz amable lo llamó por su nombre. Un payaso emergió desde las sombras: rostro blanco, sonrisa pintada, globos de colores flotando como pequeñas promesas. Se presentó como Pennywise. Le habló de globos, de ferias, de cosas que flotan. George recordó por un instante las advertencias de su padre, pero la inocencia pesaba más que el miedo. Extendió la mano.
Entonces la máscara cayó. La sonrisa se abrió en algo imposible, los ojos se volvieron abismo, y la criatura mostró su verdadera esencia. Un tirón brutal, un grito desgarrado, la sangre sobre el pavimento mojado. En segundos, George Denbrough desapareció bajo el mundo, arrancado de la luz.
Más tarde, cuando la lluvia se disipó y el cielo aclaró, el barquito siguió su camino por túneles de agua, alejándose de Derry mientras su hermano, sin saberlo aún, quedaba marcado para siempre por esa pérdida. La infancia en el pueblo había terminado. Algo antiguo había despertado. Y volvería a repetir su ciclo.
