La Milla Verde
La Milla Verde Coffey lo miró con los ojos llenos de lágrimas.
—Estoy cansado, jefe. Muy cansado.
Y Paul comprendió la verdad. Cada vez que sanaba a alguien… se llevaba su enfermedad.
Era un milagro.
Y una maldición.
John Coffey estaba sentado en su celda, con la mirada perdida en la penumbra. Paul Edgecombe tenÃa que tomar una decisión.
SabÃa que Coffey no era un asesino. Lo sentÃa en los huesos. Pero no habÃa pruebas, solo un milagro que nadie podÃa explicar. Y en el mundo real, los milagros no servÃan como defensa ante un tribunal.
Lo peor era que Percy lo sabÃa.
Desde aquella noche en la casa del alcaide, Percy Wetmore habÃa cambiado. Se habÃa convertido en una bomba de tiempo.
Y explotó de la peor manera.
Esa noche, cuando lo creÃan dormido, Percy sacó su arma y disparó.
El sonido de la detonación sacudió el bloque. Paul corrió hasta la celda de William Wharton, un prisionero peligroso, el verdadero asesino de las niñas. Pero ya era tarde.
Wharton estaba muerto.
Y Percy solo sonreÃa.
