La tienda
La tienda Lo que no sabe es que acaba de firmar un pacto del que no podrá escapar .
Brian no es el único que ha encontrado algo perfecto en Cosas Necesarias .
Cora Rusk sale con un elegante bolso de diseñador que en cualquier otro lugar costarÃa una fortuna. Myrtle Keeton, la esposa del concejal, consigue un precioso marco de plata idéntico al que su madre tuvo en su juventud. Hugh Priest, borracho y pendenciero, obtiene un medallón de los Cleveland Browns, el mismo que perdió en una pelea años atrás.
Y lo mejor de todo: ninguno ha pagado con dinero .
Gaunt solo pide pequeños favores. Travesuras. Cosas que no parecen importar demasiado. Un rumor aquÃ, una pequeña venganza allá. Pero lo que nadie ve es el patrón que se está tejiendo, las piezas que Gaunt coloca con una precisión demencial.
Wilma Jerzyck encuentra su colada destrozada. Sabe que alguien lo hizo, pero su rabia necesita un objetivo, y Nettie Cobb es la vÃctima perfecta .
—¡Tú hiciste esto! —grita Wilma en plena calle.
Nettie la mira, incrédula.
—¿De qué demonios hablas?
