La tienda
La tienda Y cuando Wilma y Nettie finalmente se cruzan de nuevo en la calle… no hay vuelta atrás .
El pueblo entero escucha los gritos. Primero de Wilma. Luego de Nettie. Luego, solo el silencio.
Cuando los vecinos llegan, lo que encuentran es una escena de pesadilla. Sangre en el pavimento, dos cuerpos destrozados. Wilma Jerzyck con un cuchillo aún en la mano, la garganta convertida en una herida grotesca. Nettie Cobb con la piel desgarrada, los ojos abiertos, vacÃos.
El sheriff Alan Pangborn llega demasiado tarde. Otra vez.
La tensión explota en caos. Pequeñas disputas que llevaban dÃas acumulando veneno se transforman en estallidos de furia. Peleas en el supermercado, incendios en las casas, insultos convertidos en violencia. Castle Rock se desmorona.
En medio del desastre, Gaunt se pasea por el pueblo como un espectador satisfecho. Su trabajo está casi terminado. Se detiene a observar a Dan Keeton, el concejal. Lo encuentra temblando en su oficina, con un sobre en la mano. Dentro hay fotos. Pruebas de algo que no puede permitirse que salga a la luz.
—El suicidio es una opción elegante, Dan —susurra Gaunt.
Esa noche, el disparo resuena en la oscuridad.
